LIBERACIÓN DE EMOCIONES
Los niños generalmente son
sencillos, confiados, humildes, todo lo perdonan. Ellos viven para jugar y ser
felices. Es sorprendente como en medio de una gran pobreza los niños juegan y
ríen a pesar de estar mal vestidos o a pesar de tener hambre o a pesar de tener
una casa sin comodidades.
¿Somos los adultos iguales a los
niños?
¿Reímos a pesar de tener hambre o
a pesar de no tener buena ropa o a pesar de vivir en la pobreza?
Generalmente no, nos quejamos,
nos lamentamos, nos sentimos apesadumbrados o malhumorados ante los problemas que nos plantea nuestra
vida.
¿Por qué los adultos nos
comportamos tan diferentes a los niños?
Conforme crecemos, somos educados
y gran parte de nuestra educación viene de lo que vemos en nuestro entorno,
aprendemos viendo a nuestros padres y familiares actuar y relacionarse.
Aprendemos de enseñanzas en el hogar y en la escuela.
Y un gran aprendizaje viene
también de los problemas a los que nos enfrentamos, problemas de todo tipo, y
los problemas emocionales juegan un papel muy importante.
Los humanos somos seres
emocionales, día a día vivimos emociones. La mayoría de ellas se resuelven
adecuadamente, algunas consideradas “emociones negativas” se viven con
intensidad, pero cierran su ciclo adecuadamente, es decir, se resuelven de
alguna forma y quedan como un simple recuerdo.
Pero hay emociones que se viven
con gran intensidad y no se resuelven adecuadamente, y quedan grabadas en
nuestro organismo como “emociones atrapadas”, como les ha llamado el Dr.
Bradley Nelson, autor de un método de sanación emocional llamado EL CÓDIGO DE
LA EMOCIÓN. Incluso algunas de esas emociones atrapadas no se vivieron con
tanta intensidad, pero al no cerrarse su ciclo normal, el subconsciente las graba
como “pendientes” o atrapadas.
Y esa es una de las razones más
importantes de por qué los adultos reaccionamos de una manera tan diferente a
como lo hacen los niños.
Las emociones atrapadas son como
manchas energéticas que están alojadas alrededor de los órganos principales del
cuerpo, y pueden terminar afectando su funcionamiento.
Las emociones atrapadas pueden
provocar fuertes problemas emocionales y de comportamiento, pero también pueden
cooperar en el desarrollo de todo tipo de enfermedades. En mi experiencia
ayudando a personas a liberar sus emociones atrapadas, casi toda persona
enferma tiene una o más emociones atrapadas que provocan que la enfermedad se
presente con mayor intensidad.
Liberar las emociones atrapadas
ayuda a salir más rápido de cuadros de depresión, ansiedad, miedo, fobias,
pérdidas, problemas con la pareja, problemas con los hijos, etc
La mayoría de las emociones
atrapadas se graban en la edad adulta, pero también se graban en la etapa
prenatal, en la infancia y en la adolescencia. Incluso es posible heredar
emociones atrapadas de nuestros padres.
Entre más fuerte sea el problema
emocional, de comportamiento o la enfermedad, es más importante realizar una
liberación de emociones atrapadas como complemento al proceso de recuperación
que esté llevando la persona.
Por: Miguel Pineda, certificado
en EL CÓDIGO DE LA EMOCIÓN.
Y dijo: "Les aseguro que si ustedes no cambian o no se
hacen como niños, no entrarán en el Reino de los Cielos. – Mateo 18:3

Hola buenos día., disculpen esta sesion la realizan en la tienda o donde podria acudir ???
ResponderEliminarAsí es, puede llamar al 210-07-45 y agendar una cita.
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